LA CASA AUTÓNOMA

Hasta hace unos años, la casa autónoma era una forma de vida diferente, a menudo reservada para una élite ecológica con una concepción diferente del hábitat y para vivir mejor y más saludable.
Hoy, la autonomía parcial o completa de sus futuros proyectos inmobiliarios se convertirá en una norma a cumplir con el planeta.

Las nuevas normas energéticas europeas vinculan el calentamiento global y las ambiciones políticas positivas que nos alientan y alientan a cambiar nuestro patrón de consumo de energía para el futuro de nuestros hijos y con el planeta.

En lo que respecta a los diversos países europeos, existen muchas ayudas oficiales en forma de créditos fiscales, ayudas financieras, por lo que le recomendamos que consulte a las administraciones públicas del país en cuestión.

Hace algunos años, la inversión de una casa semi-autónoma o 100% autónoma, era difícil de entender, porque los costes de los materiales y el diseño de las construcciones antiguas no se planificaron para este fin.

Debemos comprender el proceso operativo, para poder ver sus facturas de energía futuras reducirse en más del 80% o 100%, y así obtener un retorno muy rápido de su inversión.

Cómo entenderlo:

Para que su inversión sea rentable, también será necesario cambiar su modo de consumo de energía y dirigirlo hacia una construcción denominada pasiva, y de mayor comodidad. Se recomienda encarecidamente optar por una construcción pasiva bioclimática.

Construcción con bajo consumo de energía, lo que implica fortalecer el aislamiento (paredes, ventanas, piso, techo, falta de puentes térmicos, ventilación controlada, etc.)

El bioclimatismo es la adición: ambiente + orientación + hábitat ecológico.